Enfermedades peligrosas

Querido doctor:

Sé que me ha repetido veintitrés veces que mi salud está bien, yo mismo me encargué de contarlas, antes de que dejara de contestar mis llamadas al teléfono.

Usted dice que los estudios no mienten, y que debo dejar mi paranoia atrás. La verdad es que empiezo a creer que usted es como todos los demás: un completo charlatán, que no entiende nada sobre enfermedades mortales.

Estoy desesperado, no encuentro la cura. Perdí la cuenta de los días que han pasado desde mi fatal condición, pero debe saber que me he sometido a una cuarentena…

Mi cuerpo ha dejado de responder ante casi cualquier estímulo, mi piel pierde color, el movimiento del mundo me da náuseas y una arritmia fatal me jode el corazón. ¿Había oído de algo así antes?

Tengo escalofríos antes de dormir, (si es que logro hacerlo) y poco después de despertar. Cada que me miro al espejo, mis lagrimales siguen coloreándose de rojo vivo. Ah, y eso no es todo, justo ahora me hierve la sangre y se me están congelando las manos…


A diferencia de siempre, no escribo sólo para quejarme del dolor y de su indiferencia; debo revelarle que encontré la causa de todo:

Harto de ser incomprendido, busqué todos los libros viejos de anatomía, medicina alternativa y unos pocos más de brujería, que guardo en el ático. (Se podrá sorprender de tan inusual colección, pero solía tener una madre culta y un padre esotérico). Ninguno de los textos hablaba de un caso como el mío…

Fue entonces que, al revolver toda clase de papeles, encontré ese cuaderno, un maldito cuaderno con la portada semi destrozada y las hojas casi sueltas. Aún tenía el mismo olor y una fotografía doblada en dos. Lo abrí, y leí entre líneas cada uno de los estúpidos poemas que debí haber enterrado tiempo atrás…

Mi taquicardia se avivó, mi tráquea bloqueó la respiración, mis músculos se tensaron hasta arder y no pude más . Con la fragilidad en mis huesos, me derrumbé en el piso de la habitación.

Para ser honesto no sé cómo sobreviví a ese ataque…

Por favor, ya no sé cómo suplicarlo, esta enfermedad está acabando conmigo. Sé que queda poco tiempo antes de que los síntomas nunca se vayan…

Estoy enfermo, lo sé. Estoy enfermo de ella y de su recuerdo, que dibujé sobre mí con tinta indeleble, sin pensar en las fatales consecuencias …

Dígame, ¿qué puedo hacer para evitar morir ahora?


Alejandra Cárcamo  @ale_clz

Imagen: Tumblr


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5 comentarios

  1. Catalina T. M.

    Comienzo leyendo dolor, avanzo en dolor y culmino en dolor. Recapitulando, dolor. Dolor por todas las partes del cuerpo y del alma. Dolor indeleble.
    Muchas gracias por compartir, me gustó esta entrada.
    Saludos.
    :>

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    1. Hay enfermedades donde la única cura es la misma causa… Gracias por leer, Catalina, y por conectar con las palabras. ¡Saludos y un día lleno de buena vibra!

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  2. Maricela López

    Me dolió todo al leer. Gracias

    Le gusta a 1 persona

    1. Gracias por leer y conectar con el personaje. ¡Saludos!

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  3. Blanca Aida Lopez

    Me gustó,como en algunas situaciones que pasamos en nuestras vidas. Logramos conectar con el personaje , gracias saludos cordiales

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