*Martes de Colaboración en Mercadito presenta: Murmullos*

Ámame… sigue… sí…soy (lo pensaste un segundo) tuya…

Murmullos que se escapaban delirantes, vaporosos, lascivos, entrecortados, jadeantes entre la mezcla de tu boca distendida, ansiosa, escurrida, hinchada de besar tanto, tu rostro húmedo, extasiado, derretido como tus caderas, caliente; nuestros cuerpos extendidos, fundidos, poseídos… vaivenes, murmullos…silencios…y otra vez tu voz en forma de gemidos complacidos, asfixiados, indecentes como cada uno de tus sentidos…

Nos habíamos encontrado después de 5 años de no saber el uno del otro.

“Siempre supiste que eras objeto de mi deseo ¿verdad, Isabel?”, te dije mirándote a los ojos, con una franca sonrisa maliciosa dibujada entre el tercer trago y el murmullo de la gente del bar, de tantas vidas nocturnas justo de atrás de nuestro corporativo y donde te había conocido.

“Eras muy obvio Ricardo, tus ojos se encendían en la oficina cada que pasaba frente a ti ya sea con pantalón ajustado o con las faldas vaporosas que me gustan en estos días de calor”.

Lo decías mientras bajabas la mirada tras darle unos sorbos lentos a tu Souer , con la diminuta pajilla que ponen en esos tragos.

“¿Hace calor no?” ,me dijiste holgando y agitando la parte superior de tu vestido que te entallaba perfecto, dejando ver la redondez esculpida y perfecta de todas tus formas.

“¿Calor? Uff pensé que era yo solamente”, te sonreí malicioso moviendo mi cuello, inhalando el aire caliente que se respiraba, no sé si por la temperatura del lugar o por la temperatura de mi cuerpo.

“Ya está entrando la noche y seguro refrescará un poco más si salimos ahora”, te dije hábilmente.

“Sí, tienes razón; pero Rodolfo quedó de pasar por mí hasta dentro de dos horas y no podemos movernos”, me dijiste segura, sabiendo de mis intenciones.

Ok, pero en dos horas al menos podemos refrescarnos un poco, vente”, me levanté y haciendo ademán de ayudarte a levantar recorriendo la silla periquera accediste después de unos segundos de duda.

“Y,¿ como te va con Rodolfo?”, te pregunté mientras nos dirigíamos a la terraza , “Rodolfo es todo un cariño, me llena de atenciones, de detalles, y hoy me dijo que me tenía una sorpresa, pero…” -dejaste escapar ese último “pero” con voz muy baja; tu subconsciente te había traicionado con un dejo de insatisfacción que abrió latente mi imaginación “¡pero… ya sé! no te sabe besar, no te ‘prende’”, dije soltando una risa ahogada “¡Ricardo! ¡Cómo se te ocurre!”, me dijiste sonrojándote un poco, mientras en la terraza nos recibió un viento refrescante que levantó un poco tu vestido, poniendo al descubierto tus bien torneados muslos; seguro producto del cross fit al que me habías confesado eras devota.

Era evidente que después de 5 años después de algunas relaciones rotas , la química de ambos no había cesado, al contrario, había ido en aumento desde, después te lo confesaría, que una vez sentí nuestros cuerpo derretirse en aquella noche del Mama Rumba donde bailamos; habías provocado en mí una especie de adoración y obsesión por volver a sentir ese imán, que no nos logró despegar en las 4 horas que estuvimos ahí.

“No han resultado las cosas del todo con Carmen”, te dije para aliviar un poco la tensión generada “nos gustan The Strokes, baila increíble, le está yendo bien en su agencia y tiene la sonrisa más abierta y sincera que he conocido y que hace un silbidito cuando se carcajea” ,dije sin querer, “sin embargo, repuse de inmediato, nos falta “algo” – “Sé a lo que te refieres” , lo dejaste escapar mirando hacía la noche incomprensiblemente serena, pues era viernes por la noche. Nos quedamos callados unos segundos viendo hacia ningún sitio, sintiendo con claridad que aún cuando estábamos con las personas correctas en varios sentidos, de esas que deben “hacerte felices” pero que había ese dejo de insatisfacción que le hace perder el brillo a los ojos cuando hablas de alguien… “pero se puede vivir sin “eso” ,repusiste de inmediato haciendo caso a tu vieja costumbre de anteponer tu mente fría y calculadora a lo que transpiraban tus emociones – “a veces con las personas con las que tenemos ese vínculo tan fuerte-continuaste-, ese ‘hilo rojo’ que dicen las historias que unen vida tras vida, es justamente con quienes te encuentras, te emocionan, te pueden quitar el aliento pero casi nunca te quedas” ,lo dijiste de manera tan clara y vehemente que impidió que cualquier habilidad verbal mía pudiera refutarlo. “Y entonces sólo te quedas con las ganas, con las emociones entrecortadas, con las pasiones rotas y sin el fuego que te quita la respiración, sí, ese donde tus sensaciones gimen, anhelan, por volver a que tu cuerpo sienta, vibre de nuevo, que te haga sentir vivo ”, te lo dije con un suspiro fallido, entrecortado solo por el brillo felino, audaz y que adiviné lascivo de tus ojos cuando me miraste, sin un silencio de por medio, acertaste a decir “Entremos” -murmuraste- “llamaré a Rodolfo”…


Colaborador: JJ Bertrand

Imagen: Pinterest

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17 comentarios

  1. Rulitos

    Lo que el alma recuerda… El cuerpo lo suda,

    Una vida tras otra te seguiré buscando, te seguiré provocando.

    Excelente relato… Mi piel se pone receptiva y solo quiero un poco mas de letras.

    Simplemente EXQUISITO

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    1. ¡Gracias por leer a Jacobo en Mercadito Corazón! Él agradecerá tu comentario 😉

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  2. Daniela

    Me encantó, me hizo sentir muchas cosas. Se me enchino la piel porque es cierto! A veces esa persona que te cambia la vida y te sigue causando “cosas” se queda en eso, simplemente el recuerdo, el deseo, esa adrenalina al verlo o verla. A veces hay que aprender a vivir sólo con eso y que tal vez es mejor, pues si estuvieran juntos probablemente se apagaría esa llama.

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    1. En definitiva coincidimos con esa visión, Daniela. Gracias por leer a Jacobo en Mercadito Corazón 😉

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  3. Ross

    Me encantó!!!!

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    1. ¡Nos encanta que te haya encantado! Gracias por leer a Jacobo en Mercadito Corazón

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  4. Ana

    Flakito hartamente me encanto, muy tú cual debe de….

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  5. Eliane Ibrahim

    Me encantó y seguro muchos se encantaram también porque además de bien escrito el texto despierta tus emociones, y uno se identifica con la situación vivida por la pareja adonde tanto se siente y los secretos quedan allá sin palabras, pero los sentidos están muy a la flor de la pile, genial, erótico, a la vez delicado, me emocioné. Gracias Jacobo! Muy bien escrito.

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  6. Verónica

    Una historia maravillosa que, sin duda, nos deja analizando nuestras situaciones amorosas, porque todas, o la mayoría de las personas, hemos encontrado a nuestra media naranja pero extrañamente nunca se queda…

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    1. Dicen que así suelen ser las almas gemelas, ¡gracias por leer!

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  7. Miel Mennat

    Excelente relato! Me identico 100% con tus letras. Felicidades Jacobo! No te conocía ese lado poeta 😉 bien por ti. Un abrazo grande

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  8. Lourdes

    Me dejo picada, con ganas de saber si así se quedan o le dan paso a la química…por ahí has de tener el siguiente capítulo guardado…no nos dejes en ascuas!

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    1. Justo se trabaja en más de la vida en ojos de cada personaje, ¡gracias por leer!

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