Ojos de topo

Chicos y negruzcos como la pimienta; ese tímido par se asoma por la rendija hinchada de sus párpados.


“Ojos de topo”, le dicen.


“Ojos de topo” odia asomarse por sus lentes de botella, pero siempre anda fisgoneando en los caleidoscopios.

Ella se siente diferente a las otras niñas de su edad; sus cabellos no se deslizan como suave caudal de río; siempre se le desparraman por todos lados como charco de agua.


…Tiene las rodillas flacas y torcidas. Más pecas que una instalación de Yayoi Kusama. Cejas de pasto mordido. Nariz bien chata. Encías de cocodrilo. Pies de Yeti. Voz de cotorrito. Piel de pez. Manos de rana… Y el corazón de oro puro.


Un día, “Orejas de ratón” pasaba por el patio del recreo y un ruidito curioso llamó su atención. Al voltear la vista se encontró con la chica más bonita que jamás haya visto, riendo y jugando sola con las hojas de otoño.


El amor a primera risa le hizo cosquillas. / Desde ese día son una misma historia.


“Ojos de topo” ama las canciones que le canta “Orejas de ratón” porque la hacen bailar. / “Orejas de ratón” ama la mirada de “Ojos de topo”, esa que jamás aprendió a juzgar.

¡Qué afortunados! Ninguno de los dos son como los demás.


 

Alejandra Cárcamo  @ale_clz

Imagen: Pinterest

Anuncios

2 comentarios

  1. Una descripción casi cinematográfica y un final con esos dos terrones de azúcar que tantas veces le hace falta a la realidad. Salud!

    Le gusta a 1 persona

    1. Nos emociona lo que encontraste al leer. ¡Gracias por tus palabras!

      Le gusta a 1 persona

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s