Category Archives: Emociones

Todas, una.

Levántate hermana de este suelo, arena movediza. Llevas mis pies, mis vísceras, carne y sueños. Levántate, que miren tus ojos, encendidos, custodiando la vida. Levántate y ármate hasta con las garras de herencia y orgullo. Levántate y camina que lo haré contigo. Juntas, todas, como marea alta, ola máxima, ahogando los males por las que…

Dolor polilla

Llevo un dolor polilla en el pecho; desde que se me prensó, lo rasco. De día revolotea, pero en la noche trae los recuerdos entre ala y ala. De poco sirve tratar de ocultarlo ni rezar porque se vaya ahora. Estoy comenzando a re-aprender: los dolores polilla van de paso. Un día no hará falta…

Reciclaje emocional

Todo inicia con la pupila sumergida en una foto. Algo nace. Se enciende. Te enciende. Invadirá el deseo de contagiarlo en esa otra mirada. Y en algún momento lo logras. Conectas. Te multiplicas. Son dos en movimiento habitándose cada músculo. Vuelan, ruedan, danzan, caen y se levantan. Tú sigues, desenfrenado, corres, ahora más rápido, más, más…

Así, sin ver.

No me verás, lo prometo. Ni en las aceras de siempre, ni en los cafés de paso, ni dibujada a medias en el rostro de un extraño. No me verás caminar con los cabellos más largos, los huesos recién salidos ni las ojeras que columpio en mi mirada. Ni con los sueños nuevos a cuestas,…

Tú aún (y cómo resuenas en loop).

Pienso en ti con la mente hecha columpio. Vienes, vas, vuelves, vienes…te vas. Te repites aquí, aunque seas el fantasma que se fue mucho antes de haberse ido. Aunque me desbarates el sueño. Aunque me unieras a un hilo que sería cortado con el filo de un extraño. Aunque fueras el salvador de mis miedos…

Bacteria voraz

Bastó un descuido para que te infiltraras por la abertura de mi piel. Te deslizaste en la profundidad de la herida, rasgando cada fibra, y te acurrucaste ahí, entre músculo y músculo. Incluso más allá. Desde ese día vives ahí donde arde, inflamando los recuerdos a la menor provocación. Te hiciste una bacteria voraz y clavaste…

Asesino en primavera

Con la llegada de la primavera él siempre estuvo al acecho; a lo lejos se le podía distinguir con una mirada desorbitada y su peligrosa naturaleza a cuestas. Ella lo sabía y una angustia silenciosa la invadía mientras intentaba pasar desapercibida entre las sombras, aunque inevitablemente seguía vestida de vulnerabilidad. En tan sólo un par…

Nunca un tulipán

Puse tulipanes debajo de la almohada y le prendí fuego a la casa. Corrí tan rápido como me lo permitieron mis piernas y en mi corazón sabía que nada volvería a ser igual. La vida contigo era así, un incendio. Rosas en los cumpleaños. Gardenias en aniversarios. Alcatraces en la enfermedad. Por años las flores…