Tag Archives: caos

Bacteria voraz

Bastó un descuido para que te infiltraras por la abertura de mi piel. Te deslizaste en la profundidad de la herida, rasgando cada fibra, y te acurrucaste ahí, entre músculo y músculo. Incluso más allá. Desde ese día vives ahí donde arde, inflamando los recuerdos a la menor provocación. Te hiciste una bacteria voraz y clavaste…

Asesino en primavera

Con la llegada de la primavera él siempre estuvo al acecho; a lo lejos se le podía distinguir con una mirada desorbitada y su peligrosa naturaleza a cuestas. Ella lo sabía y una angustia silenciosa la invadía mientras intentaba pasar desapercibida entre las sombras, aunque inevitablemente seguía vestida de vulnerabilidad. En tan sólo un par…

Lo que fue de ti

Amaba la forma en la que decía “globo”, lo hacía como si estuviera inflando burbujas. Le emocionaba la feria y comer algodón de azúcar, corretear palomas y llevar un una-ula oscilando en su cintura. Se raspaba las rodillas dos veces por semana, se ensuciaba de lodo, pegamento y chapopote, se columpiaba con la cabeza hacia…

Confesiones de una arrítimica diagnosticada

Cuando tenía diez años notaron que mi corazón no cantaba la canción de los demás. No se sabía la letra e improvisaba la melodía. Los doctores le llamaron “arritmia”. Uno, dos, tres… uno dos, silencio, silencio, tres, cuatro. Siendo pequeña me decían: “no deberías jugar fútbol, por tu corazón” “No deberías subirte a la montaña rusa, por…

Fuga de tiempo.

Té de hierbabuena y algunas flores rojas. En el aire una melodía que nutre mis oídos, mi respiración escapa de entre los dientes y… tal vez ya es de noche. Estoy en paz con mi delito. Me declaro culpable, la asesiné. Ya no podía más, mi interior me lo pidió activamente… Asfixié a mi rutina,…

Somos ridículos.

Somos hijos del impulso, la respuesta absurda a cualquier dilema. Y es que las mayorías proclaman que ser ridículo es una condición estúpida: caemos irremediablemente en el error, saltamos de desliz en desliz… ¿Sabes qué? Nos declaramos culpables de existir bajo esa bandera. Pero que quede claro que las masas suelen desconocer que el mundo…

Recuentos de una promesa viviente.

Caminamos, cincuenta y dos semanas. A estas alturas del juego: Hemos escalado todas las torres que invadieron la línea, nos balanceamos en el columpio de la inestabilidad y, ya no somos los mismos. Enfrentamos el adiós, cambiamos de página varias veces, apostando cada as sobre la mesa de la realidad. Y aunque el amor no se apiadó de…