Todas, una.

Levántate hermana de este suelo, arena movediza. Llevas mis pies, mis vísceras, carne y sueños. Levántate, que miren tus ojos, encendidos, custodiando la vida. Levántate y ármate hasta con las garras de herencia y orgullo. Levántate y camina que lo haré contigo. Juntas, todas, como marea alta, ola máxima, ahogando los males por las que…

Tu homenaje

Piel, de luna con todo y cráteres. Lunares, para llevar a granel. Pies, planos para echar raíz. Piernas, firmes pero no de atleta. Caderas de hiero, cintura de barro. Costillas, marimba de la risa. Pechos, del árbol de melocotón. Manos, que bailan rock n roll. Sonrisa, de maíz aún tierno. Labios, trazados con pincel grueso.…

Un deseo a la luna roja

Le pedí un deseo al eclipse lunar:   “Cubre la herida como tú te cubres de noche plena.   Píntame diferente para lavar la mente de lo que no será.”   Pero el eclipse no, no abrazó la idea.   Dejó las heridas despiertas, abiertas, con su rojo vivo.   Dejó la mente intacta inquieta,…

Dolor polilla

Llevo un dolor polilla en el pecho; desde que se me prensó, lo rasco. De día revolotea, pero en la noche trae los recuerdos entre ala y ala. De poco sirve tratar de ocultarlo ni rezar porque se vaya ahora. Estoy comenzando a re-aprender: los dolores polilla van de paso. Un día no hará falta…

Te encontré de viaje

Viaja. Te esperan otros cielos, otros mares. Te esperan respuestas. Descubre tierras. Descúbrete. Muda el alma. Suelta la tristeza, suelta la lengua en un idioma, en un beso. Viaja. A cada rincón oculto. Sin miedo. Ve, anda, atrapa tu boleto que aquí nada está esperando. Viaja. Viájate. Recorre tus ríos, tus selvas, tus inmensos desiertos.…

Reciclaje emocional

Todo inicia con la pupila sumergida en una foto. Algo nace. Se enciende. Te enciende. Invadirá el deseo de contagiarlo en esa otra mirada. Y en algún momento lo logras. Conectas. Te multiplicas. Son dos en movimiento habitándose cada músculo. Vuelan, ruedan, danzan, caen y se levantan. Tú sigues, desenfrenado, corres, ahora más rápido, más, más…

Así, sin ver.

No me verás, lo prometo. Ni en las aceras de siempre, ni en los cafés de paso, ni dibujada a medias en el rostro de un extraño. No me verás caminar con los cabellos más largos, los huesos recién salidos ni las ojeras que columpio en mi mirada. Ni con los sueños nuevos a cuestas,…

Tú aún (y cómo resuenas en loop).

Pienso en ti con la mente hecha columpio. Vienes, vas, vuelves, vienes…te vas. Te repites aquí, aunque seas el fantasma que se fue mucho antes de haberse ido. Aunque me desbarates el sueño. Aunque me unieras a un hilo que sería cortado con el filo de un extraño. Aunque fueras el salvador de mis miedos…